Los Pumas y Wallabies: dos caminos distintos hacia un mismo desafío en Jujuy


Argentina y Australia se enfrentan este sábado en el estadio 23 de Agosto de San Salvador de Jujuy. Los Pumas llegan después de una derrota ante Sudáfrica, mientras que los Wallabies atraviesan un cambio de entrenador y acumulan tres triunfos consecutivos. El partido será, además, una prueba táctica entre dos equipos que buscan imponer un rugby dinámico y físico.
El rugby internacional vuelve a Jujuy. Este sábado 29 de agosto, desde las 16, Los Pumas recibirán a Australia en el estadio 23 de Agosto, en el primero de los dos partidos que ambos seleccionados disputarán en Argentina. La serie se completará el 5 de septiembre en Mendoza.
El encuentro encuentra a los dos equipos en momentos diferentes, aunque con una necesidad similar: seguir construyendo certezas de cara al Mundial de 2027.
Los Pumas: reconstruir desde la defensa
Argentina llega a Jujuy con una derrota reciente frente a Sudáfrica. El 17-10 sufrido en Vélez dejó nuevamente en evidencia que el equipo de Felipe Contepomi puede competir de igual a igual durante largos pasajes, pero necesita mejorar su eficacia cuando consigue instalarse en campo rival.
El camino de Los Pumas durante 2026 ha tenido altibajos. En julio derrotaron a Gales por 35-21, pero también perdieron ante Escocia por 47-38 e Inglaterra por 31-24. Ante Sudáfrica, en cambio, lograron mantener al campeón mundial en apenas 17 puntos, aunque no encontraron suficientes soluciones ofensivas para transformar su posesión en puntos.
Por eso, el foco de la semana en Jujuy estuvo puesto especialmente en la defensa y las formaciones fijas. Francisco Moreno, uno de los pilares del plantel, explicó que el trabajo se concentra en esos dos aspectos, mientras que desde el entorno del seleccionado también se destacó la importancia de mantenerse conectados durante los 80 minutos.
La recuperación de Franco Molina es otra noticia importante. El segunda línea regresó al plantel en reemplazo de Franco Carrera, aportando experiencia y variantes para una batalla física que puede ser determinante.
Australia llega con confianza, pero en plena transición
Los Wallabies llegan con una dinámica completamente diferente. Australia ganó sus últimos tres partidos: 57-10 ante Italia, 35-32 frente a Japón y 56-17 nuevamente contra los japoneses.
Pero hay un dato todavía más importante: Les Kiss acaba de asumir como entrenador después de la salida de Joe Schmidt. Sus primeros dos partidos terminaron en victorias, aunque el debut ante Japón fue mucho más sufrido de lo esperado.
El nuevo Australia está intentando modificar algunos comportamientos ofensivos. La idea no pasa simplemente por jugar más abierto, sino por encontrar un equilibrio entre ataque directo y utilización del ancho de la cancha. Ben Donaldson explicó que el equipo busca alternar el juego por dentro con la capacidad de llevar la pelota rápidamente hacia los backs.
Ese concepto puede ser particularmente peligroso para Argentina.
El duelo táctico: velocidad contra velocidad
Australia parece estar buscando un rugby más vertical. La intención de Les Kiss es que los Wallabies puedan atacar con mayor profundidad y velocidad, pero sin caer en la tentación de jugar permanentemente hacia afuera.
La primera batalla estará entonces en el contacto.
Si Australia consigue ganar la línea de ventaja con sus forwards, podrá generar situaciones de ataque con defensores argentinos desorganizados y habilitar a jugadores como Joseph-Aukuso Suaalii, Len Ikitau o Tom Wright.
Suaalii será, además, una de las grandes armas australianas. Kiss confirmó que continuará utilizándolo como 13, a pesar de que también tiene experiencia en el fondo de la cancha. El regreso de Ikitau le da a Australia una pareja de centros con enorme capacidad física y técnica.
Argentina deberá prestar especial atención a ese sector. Una defensa demasiado comprimida puede dejar espacios por fuera; pero una defensa demasiado abierta puede permitir que Australia ataque directamente el intervalo.
El breakdown puede ser otra batalla decisiva
Hay otro aspecto interesante en la propuesta australiana: la posibilidad de utilizar simultáneamente a Fraser McReight y Carlo Tizzano como jugadores especializados en el robo de pelotas.
Kiss ya experimentó con esta combinación y la idea recuerda a la histórica utilización de dos opensides por parte de Australia. El objetivo es evidente: aumentar la presión sobre las pelotas lentas y transformar cada ruck defensivo en una posibilidad de recuperación.
Para Los Pumas, esto obliga a mejorar la calidad de la limpieza en los rucks.
No solamente será necesario ganar metros después del contacto. También habrá que asegurar rápidamente la pelota. Un Argentina que permita que McReight o Tizzano entren constantemente al breakdown puede perder posesiones en zonas peligrosas.
¿Dónde puede lastimar Argentina?
La respuesta puede estar en el juego territorial.
Los Pumas necesitan evitar quedar atrapados en un partido de ida y vuelta. Australia tiene jugadores capaces de aprovechar espacios y convertir una posesión en puntos rápidamente.
Argentina debería intentar llevar el partido hacia un escenario de territorio, presión y desgaste: jugar en campo australiano, utilizar el pie cuando corresponda, obligar a Australia a salir desde posiciones incómodas y después atacar con sus forwards.
Las formaciones fijas pueden convertirse en una herramienta fundamental. El propio staff argentino puso especial atención en scrum y lineout durante la preparación.
Si Argentina consigue obtener posesiones limpias desde el lineout y avanzar con el maul o con carries cortos, podrá obligar a Australia a defender cerca de su propio ingoal. Allí aparecerá una de las grandes preguntas del partido: ¿qué equipo será capaz de convertir presión territorial en puntos?
Un partido que también mira a 2027
Para Australia, cada partido tiene una dimensión adicional: el Mundial de 2027 se jugará en su propia casa. El seleccionado ya está pensando en construir una estructura capaz de competir por ese torneo y la llegada de Les Kiss representa una nueva etapa en ese proceso.
Para Los Pumas, el desafío es diferente pero igualmente importante. Contepomi está buscando consolidar una identidad después de un año de resultados irregulares y una serie de bajas importantes, entre ellas Julián Montoya, Santiago Chocobares, Bautista Delguy y Marcos Kremer para esta ventana.
Por eso, Jujuy no será solamente el primer capítulo de una serie.
Será una prueba para saber qué equipo logra imponer su identidad.
Argentina buscará llevar el partido al contacto, las formaciones fijas y la presión territorial. Australia intentará combinar la potencia de sus forwards con un ataque más directo, pero también capaz de abrir la cancha rápidamente.
Dos equipos que, como reconocieron los propios jugadores argentinos, tienen varias similitudes en su manera de entender el rugby.
Pero este sábado, en el 23 de Agosto, uno tendrá que conseguir que esas similitudes jueguen a su favor.
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